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Desde que a principios de este mes le preguntaran, en una rueda de prensa, a la presidenta del BCE, Christine Lagarde, por los planes de su organismo para el euro digital, la inquietud por la llegada de este nuevo método de pago va en aumento. Lagarde desveló sus prisas por poner en marcha la CBDC europea y se marcó "octubre de 2025" como una fecha clave para culminar la "fase de preparación" y pasar a la siguiente.
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Las preguntas que surgen alrededor del euro digital son muchas. ¿Es necesario? ¿a quién beneficiará realmente? ¿hay otros objetivos para su implantación distintos a la versión oficial?
Precisamente, ayer lunes, la asociación en defensa del efectivo Denaria celebró una jornada en el Congreso de los Diputados para reivindicar el uso del dinero en efectivo como medio de pago y, de paso, poner de manifiesto las numerosas barreras con las que se encuentra el dinero contante y sonante en España. Empresas de transporte y seguridad de dinero en efectivo o proveedores de cajeros forman parte de Denaria.
"Es mi dinero y quiero usarlo"
El encuentro, pionero en esta temática, reunió a numerosos perfiles afectados por el coto a al efectivo, así como a expertos y políticos de diferentes áreas. Desde asociaciones de personas con discapacidad a representantes del área económica de los diferentes partidos pasando por miembros del campo de la seguridad nacional. Llegó la hora de defender a este medio de pago.
El presidente de Denaria, Javier Rupérez, volvió a denunciar el perjuicio que supone para la libertad del consumidor la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de limitar el pago en metálico a 1.000 euros bajo la excusa de la "lucha" contra el fraude y la economía sumergida. "De los 14 países de la Unión Europa en los que no existen límites para el pago en efectivo" España está entre los más restrictivos, lo que "dificulta las transacciones cotidianas y deja en desventaja a determinados sectores económicos".
La primera mesa de debate la formaron Pilar Villarino (directora ejecutiva del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI)), Agustín Matía (gerente de Down España), Miguel Padilla (secretario general de (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG)), José Luis Fernández Santillana (presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA)), y una portavoz de la Confederación de Federaciones y Asociaciones de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER).
Todos coincidieron en que poner trabas al efectivo perjudica y excluye, sobre todo, a las personas con discapacidad, las personas mayores y las del medio rural. Por ejemplo, Matía señaló que para "las personas con discapacidad cognitiva, el dinero físico es una herramienta para concretar la operación frente a lo abstracto de las tarjeras de crédito".
"El euro digital es un Gran Hermano"
Uno de los más combativos contra la persecución del efectivo por parte de la Administración fue José Luis Fernández Santillana (CEOMA). "Estoy cansado de estar bajo sospecha de ser un defraudador. Si hay delincuentes, persígalos, pero estoy en mi derecho, de usar efectivo. ¿Por qué no puedo comprar algo de más de 1.000 euros? ¿Por qué tengo que tener una cuenta en un banco o un teléfono inteligente?" se preguntó. "Es mi dinero. Me lo he ganado y quiero usarlo", recordó.
Fernández también mostró su recelo al euro digital, "el Gran Hermano, que tenemos aquí a la vuelta de la esquina". El ponente vaticinó que "sabrán si compro tabaco, el champú que uso y controlarán el número de euros digitales que podemos tener. En octubre se va a hacer una prueba potente y hay riesgo de colapso".
Miguel Padilla defendió los pagos en efectivo del sector agrario y tampoco tuvo pelos en la lengua para señalar que "veo una razón criminal de quitar el efectivo, que es controlarlos para siempre y no tener libertad". En este sentido, Matía criticó "la obsesión de Hacienda por el control".
Sumar, a favor del euro digital
En la segunda mesa de la jornada participación de representantes parlamentarios como Carlos Martín Urriza (Sumar), Juan Bravo Baena (PP), Guillermo Hita (PSOE) y Pedro Fernández Hernández (VOX),
Todos defendieron el uso del efectivo, aunque con distintos argumentos. El socialista generó un desacuerdo generalizado en el auditorio al asegurar que Hacienda "no realiza un acto persecutorio para los ciudadanos. Hay que mantener ese control para que todo el monto contribuya al Estado social".
Bravo defendió la "libertad de poder elegir como pagar" y Fernández apeló a la "conciencia social". Mientras tanto, Martín aprovechó para criticar a la banca, a las criptomonedas y defender el euro digital que "quiere recuperar para Europa lo que pagamos a empresas americanas, como Visa o Mastercard en comisiones".
"El efectivo es un medio de defensa"
En el panel sobre seguridad nacional, expertos como José Luis Pérez Pajuelo, director del Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (CNPIC), defendió el efectivo como "un recurso que posibilita la realización de un servicio esencial para la ciudadanía, por lo que aunque no sea infraestructura crítica, es como si lo fuera". Que el consumidor "busque privacidad no quiere decir que la busque por motivos espurios. Es algo a lo que todo el mundo tenemos derecho" añadió.
César Álvarez, coordinador de proyectos de la Fundación Borredá, alertó de que "el efectivo contribuye a la tranquilidad ciudadana y a la seguridad nacional, y está en peligro esa contribución". Álvarez añadió que "el efectivo garantiza el acceso fácil a recursos financieros, y en una situación de emergencia, eso vale su peso en oro".
Mientras tanto, Juan Antonio de la Torre Valentín, jefe de la Unidad de Sistemas e Infraestructura del Departamento de Seguridad Nacional, consideró que "tener efectivo siempre es un medio de defensa cuando los medios de pago fallan". A modo de anécdota, y como ejemplo de la importancia del efectivo, recordó que cuando estuvo de misión en Afganistán" lo que llevaba en la mochila era agua, una pistola y mucho efectivo".
De la clausura del evento se encargó la presidenta de la Fábrica de la Moneda, Isabel Valldecabres, que señaló que "desde 2023 a este 2025 no se había hablado del euro digital, y lo sacan porque se lo han preguntado a la presidenta y por Trump. Yo no temo al euro digital, teniendo en cuenta que nuestros datos los tienen las empresas que no son publicas, como Paypal o Bizum". Eso sí, la novedad con este proyecto es los datos los tendría el BCE. "Lo que sí nos preguntamos es si hacía falta. Esto sería un Bizum público, que lo controlaría el BCE, cuando ya tenemos un medio de pago común que es el efectivo" añadió.
Fuente: Libremercado